El estrés, los nervios, ansiedad son las principales causas por la que nos mordemos las uñas o bien nos llevamos las manos a la boca, la mayoría de las veces no nos damos cuenta, pero poco a poco nos vamos comiendo los pellejos hasta que nos comemos las uñas. Este mal habito genera infecciones en las uñas, cambios estéticos en los labios y dientes, además de una apariencia fea, hay que recordar que las manos es el reflejo de nuestros edad, de nuestra personalidad.
Una de las soluciones, es ponernos uñas de porcelana o resina, son uñas esculpidas que ayudan a crecer bien las uñas, pero si optamos por esta solución, debe ser un tratamiento para largo, para más de 6 meses que es el tiempo que tardan las uñas de las manos vuelvan a crecer bien.
La foto que añado, son unas uñas que hicimos ayer en el centro, veis la diferencia entre una mano con uñas mordidas a tener unas uñas de porcelana, notáis la diferencia?
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